El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha conmutado las penas de muerte de 37 reclusos federales, transformándolas en cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional. El anuncio, realizado pocos días antes de Navidad, ha provocado reacciones encontradas. Mientras defensores de los derechos humanos celebran la decisión, las familias de las víctimas denuncian sentirse ignoradas y traicionadas.
Entre los condenados excluidos de esta medida se encuentran Dylann Roof, autor de la masacre en una iglesia afroamericana en Charleston; Dzhokhar Tsarnaev, autor del atentado en el maratón de Boston; y Robert Bowers, responsable del ataque a la sinagoga Tree of Life en Pittsburgh, informó ABC.
La medida de Biden refleja su histórica oposición a la pena de muerte, reforzada por su experiencia como defensor público y presidente del Comité Judicial del Senado. “Estoy convencido de que debemos detener el uso de la pena de muerte a nivel federal”, afirmó Biden en un comunicado oficial, justificando que su conciencia y trayectoria lo guían a impedir futuras ejecuciones. “No puedo permitir que otra administración reanude las ejecuciones que he detenido”.
Biden también destacó que los condenados incluidos en su decisión no serán liberados, sino que cumplirán cadenas perpetuas sin posibilidad de salir de prisión. La Casa Blanca señaló que las ejecuciones federales fueron suspendidas bajo su mandato, alineándose con una tendencia global hacia la abolición de la pena capital. Sin embargo, la decisión generó críticas entre líderes conservadores y familiares de víctimas, quienes consideran que la conmutación representa un desprecio a la justicia. Donald Trump, crítico feroz de la política de Biden, calificó la medida como un “golpe a la decencia común”, en declaraciones recogidas por ABC.
Las familias de las víctimas se mostraron indignadas tras el anuncio. Heather Turner, hija de Donna Major, una cajera de banco asesinada durante un robo en 2017 en Carolina del Sur, expresó su furia en el programa “Fox & Friends” de Fox News: “Estoy enojada. Sigo enojada. No puedo creer que esto esté pasando sin que se nos haya consultado”. El asesino de Major, Brandon Council, fue captado por cámaras de seguridad mientras disparaba a sangre fría a dos empleadas del banco CresCom en Conway, Carolina del Sur. “No le mostraron ninguna piedad. Entró al banco, no dijo ni dos palabras y le disparó tres veces”, relató Danny Jenkins, esposo de Major. “Esto es inaceptable”, afirmó.
Turner afirmó que la familia intento
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